Corte de Arbitraje

En el año 2000, y en virtud de las competencias otorgadas por la Ley 3/1993, de 22 de marzo, Básica de las Cámaras Oficiales de Comercio, Industria y Navegación, se creo en el seno de la Cámara de Comercio de Huelva y con el apoyo y colaboración del Ilustre Colegio de Abogados de Huelva, una institución destinada a prestar servicios de arbitraje a todas aquellas empresas que acuerden resolver sus conflictos o divergencias fuera de los Tribunales de Justicia pero con los mismos efectos y garantías.

Por ello, y al amparo de la ya derogada Ley 36/1988, de 5 de diciembre, de arbitraje, se puso en marcha la institución arbitral integrada por el Consejo Superior Arbitral, la Corte de Arbitraje y la Secretaría de ambos, dotándoseles del oportuno Estatuto de funcionamiento y Reglamento de procedimiento.

Posteriormente, y como consecuencia de la entrada en vigor de la Ley 60/2003, de 23 de diciembre, de Arbitraje, se impuso la introducción de importantes cambios, lo que desembocó en la aprobación de un nuevo Reglamento arbitral ajustado a las novedosas previsiones legales, y que ha nacido con la vocación de constituir un verdadero cauce de resolución de conflictos de forma rápida pero con garantías, antiformalista a la vez que seria, imparcial, especializada, y realmente eficaz al gozar el laudo arbitral según la Ley de Enjuiciamiento Civil de la cualidad de título ejecutivo, y, por tanto, constituir un verdadero equivalente a la sentencia judicial.

Siendo el Consejo Superior Arbitral el órgano de gobierno y representación, es la Corte de Arbitraje la encargada de la administración y vigilancia de los arbitrajes que se le sometan, así como de llevar a cabo los procedimientos de conciliación previstos en el Reglamento.

Con ello se está dando vida a una institución jurídica que contribuye positivamente a resolver, cada vez más, conflictos comerciales de índole nacional e internacional, así como de naturaleza societaria, ya que la especialización en materia mercantil y la confidencialidad, entre otras notas, infieren al arbitraje una relevancia especial como vía de solución de conflictos.

Recientes convenios de colaboración firmados por las Cámaras de Comercio con el Consejo General del Poder Judicial, con el Consejo General del Notariado, con el Colegio de Registradores de la Propiedad y Mercantiles de España para el fomento del arbitraje, con la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones para el fomento del arbitraje entre operadores de redes y servicios de telecomunicaciones así como el celebrado con la Comisión Nacional de Energía para fomentarlo entre las empresas del sector energético y de hidrocarburos, son claros ejemplos de la confianza que profesionales y empresarios de todos los sectores depositan hoy en el arbitraje, y, en definitiva, del futuro prometedor de una institución presente en Huelva, a través de la Cámara de Comercio, y a disposición de todos los empresarios que así lo decidan.

No dude de su imparcialidad, de su eficacia, de su discreción y de su profesionalidad. Incluya la cláusula de sumisión a la CORTE DE ARBITRAJE de nuestra Institución Arbitral en sus contratos. Le recomendamos las siguientes:

Las partes acuerdan que toda discrepancia, cuestión o reclamación resultante de la ejecución o interpretación del presente contrato o relacionado con él, directa o indirectamente, se resuelva definitivamente mediante arbitraje en el marco de la Corte de Arbitraje de la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación de Huelva, a la que se encomienda la administración del arbitraje y la designación de árbitros según su Reglamento y Estatutos.Igualmente, las partes hacen constar expresamente su compromiso de cumplir el laudo arbitral que se dicte.

Y EN ESTATUTOS DE SOCIEDADES:

  1. Toda controversia o conflicto de naturaleza societaria, entre la sociedad y los socios, entre los órganos de administración de la sociedad, cualquiera que sea su configuración estatutaria y los socios, o entre cualquiera de los anteriores, se resolverá definitivamente mediante arbitraje de derecho por uno o más árbitros, en el marco de la Corte de Arbitraje de la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación de Huelva, de conformidad con su Reglamento y Estatutos, a la que se encomienda la administración del arbitraje y la designación del árbitro o árbitros.
  2. Todas las impugnaciones de acuerdos sociales o decisiones adoptados en una misma Junta o en un mismo Consejo de Administración y basadas en causas de nulidad o de anulabilidad, se substanciarán en un mismo procedimiento arbitral.
  3. No se nombrará árbitro o árbitros en su caso, en los procedimientos arbitrales de impugnación de acuerdos o de decisiones hasta transcurridos cuarenta días desde la fecha de adopción del acuerdo o decisión impugnada y, si fuesen inscribibles, desde la fecha de su publicación en el Boletín Oficial del Registro Mercantil.
  4. Los socios, por sí y por la sociedad que constituyen, hacen constar como futuras partes su compromiso de cumplir el laudo que se dicte.”